Plan de desarrollo de la ciudad‏

Por:  Guillermo Castañeda Lee

No hay duda que para planificar hay que tomar en cuenta todos y cada uno de los factores que tendrían incidencia en el plan, ya que si no se hace así y se omiten algunos de estos, ya sea voluntaria o involuntariamente, el resultado será un fracaso o por lo menos no se llenarán las expectativas que se generaron previo y durante  la planificación.

Hago esta observación, debido a que a mediado de los años 50 del siglo pasado, tuve la suerte de ver un plan de desarrollo de la Ciudad de Guatemala dirigido por brillantes urbanistas que contemplaban dos zonas industriales importantes, una en la Zona 12  final y la otra después del puente del ferrocarril sobre el  río de las vacas.

Los motivos principales para la escogencia de estos lugares, uno es que eran zonas despobladas y la otra la prevalencia de los vientos durante la mayoría del año, que corren de Norte a Sur, por lo tanto los hacía los lugares ideales, ya que estos alejarían la contaminación industrial lejos de la ciudad.. Además se contaba con planos de la forma como iba creciendo la ciudad, que hasta ese entonces había sido lento, no tan acelerado como en la actualidad.

Todo parecía perfecto y se iniciaron las autorizaciones de las industrias en esas zonas tal como estaba planificado, pero algo falló.   Estas zonas industriales para finales del siglo estaban invadidas por zonas residenciales de todas las categorías y de todos los gustos, debido a la explosión demográfica que sufrió la ciudad.

¿Que pasó con el plan elaborado por aquellas mentes brillantes especializadas en urbanismo, que fue un soberano fracaso?  Habrá muchas respuestas y talvez algunas muy acertadas, pero yo voy a dar la mía.

Resulta que por el año 44 a finales de la Segunda Guerra Mundial se empezó a popularizar el uso de la penicilina que salvó miles de vidas, lo cual cambió el ritmo del incremento poblacional a nivel nacional, tanto en la ciudad como en el campo, pero no se tomo en cuenta la incidencia que podría tener el uso de ese nuevo medicamento.

En los años 60 se inició en el nororiente el conflicto armado interno, el cual posteriormente fue trasladado al altiplano, lo que obligó a muchas familias a emigrar hacia la ciudad capital, ya que por lo grande de la ciudad, pasaban desapercibidas.

En el medio de este conflicto se dio el terremoto de febrero de 1976 lo que aceleró la inmigración del campo hacia la ciudad.

También han de haber influido otros factores como mejores oportunidades de trabajo, mejores hospitales, mejores escuelas primarias y secundarias, cercanía a las aulas universitarias, etc.  Por cierto muchos nos hemos movido a la capital con el ánimo de estudiar, pero ya nunca regresamos a nuestro terruño mas que para vacaciones y los feriados con lo cual nos convertimos en cómplices del fracaso del plan.

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